Nacionales
Pruebas PISA 2025: Acoso constante y desplome educativo golpean a Guatemala
PISA 2025 ubica a Guatemala en los últimos puestos: retroceso en ciencias y lectura, y 25% de alumnos sufre acoso escolar.
El diagnóstico del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA) 2025 sitúa al sistema formativo de Guatemala frente a un deterioro evidente en dos frentes críticos: la convivencia en los centros educativos y las competencias básicas de aprendizaje.
Evaluados más de 7 mil jóvenes de 15 años procedentes de 408 colegios e institutos, el informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) constata que el 25% del alumnado sufre acoso escolar al menos dos veces al mes.
La tasa rebasa el promedio global del 20% en un entorno marcado por la carencia crónica de recursos e instalaciones idóneas.
A esta hostilidad recurrente se suma un 4% de estudiantes víctimas de ciberacoso mediante la exposición no autorizada de datos personales en redes sociales e internet.
Sin embargo, la agresión entre pares no es un fenómeno aislado: convive con deficiencias operativas que el Ministerio de Educación (Mineduc) no ha resuelto.
PISA documenta que una de cada tres escuelas padece la ausencia de docentes y la mitad de los establecimientos carece de libros de texto, herramientas informáticas e insumos indispensables.
El retroceso en las aulas: caídas equivalentes a casi dos años lectivos
En términos de rendimiento, Guatemala cayó a los últimos eslabones internacionales: puesto 84 en Lectura, 86 en Matemática y 87 en Ciencias dentro de un universo de 91 países evaluados. El balance rompe con la tendencia positiva que el país había sostenido entre 2017 y 2022.

El desplome más pronunciado ocurrió en Lectura, donde el puntaje promedio bajó de 374 a 337 unidades (37 puntos menos).
En el marco de medición de la prueba, 20 puntos equivalen aproximadamente al aprendizaje estándar de un año escolar en esa franja de edad. En Ciencias, el declive fue de 22 puntos (pasando de 373 a 351), mientras que en Matemática el resultado descendió de 344 a 334 unidades.
El retroceso golpeó con particular fuerza al sector privado, que experimentó mermas de 64 puntos en Lectura, 45 en Ciencias y 37 en Matemática.
En el sector público, las reducciones fueron de 24 puntos en Lectura y 11 en Ciencias, con una ligera variación positiva de 326 a 331 en Matemática. Pese a este dato puntual, el desempeño general mantiene a Guatemala entre los sistemas con menores capacidades de América Latina.
Las justificaciones del Mineduc frente a la falta de soluciones efectivas
Ante los indicadores, la postura institucional de la cartera educativa se ha concentrado en factores externos.
El viceministro técnico del Mineduc, Francisco Cabrera, atribuyó el saldo negativo al impacto prolongado del covid-19, subrayando que Guatemala mantuvo sus aulas cerradas durante casi dos años.
El propio funcionario admitió que durante ese período no existió una respuesta adecuada ni esquemas eficaces para amortiguar la suspensión de clases presenciales frente a la falta de conectividad.
Asimismo, la cartera educativa señaló como atenuantes el formato digital en que se administró la prueba por primera vez, el efecto de las huelgas de maestros durante 2025 que paralizaron el ciclo escolar y el uso desmedido de dispositivos móviles por parte de los adolescentes.
Para revertir las deficiencias, la administración apela a proyectos de mediano y largo plazo centrados en formación de docentes, nivelación y transformación digital, planes que todavía no muestran correlato en el estándar de las aulas.
Falta de rigor técnico y el riesgo sobre el bono demográfico
Para especialistas externos, las explicaciones oficiales no compensan la falta de rigurosidad en la ejecución estatal.
El rezago pone en entredicho la capacidad del Estado para preparar a las nuevas generaciones, debilitando la proyección laboral y productiva de los jóvenes en una etapa crucial para el desarrollo socioeconómico del país.



