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EE.UU. advierte a Ortega que no se quedará “de brazos cruzados” tras anuncio de fin de elecciones en Nicaragua
El gobierno de Estados Unidos lanzó una dura advertencia al presidente nicaragüense Daniel Ortega, luego de que este anunciara públicamente que en el país ya no volverán a celebrarse elecciones.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó en un mensaje difundido en la red social X que
“el gobierno de Trump y la comunidad internacional no se quedarán de brazos cruzados mientras la dictadura de (Rosario) Murillo y (Daniel) Ortega intensifica la represión interna y genera una inestabilidad que amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos”.
El anuncio de Ortega
El domingo, durante la conmemoración del 47 aniversario de la Revolución Sandinista, Ortega aseguró que “aquí no volverá a haber elecciones”, descartando incluso los comicios presidenciales previstos para 2027 tras una reforma constitucional aprobada el año pasado. El mandatario, de 80 años, señaló que la Asamblea Nacional aprobará leyes para “poner un muro a los golpistas y vendepatria”, en un discurso televisado a nivel nacional.
Reacciones internacionales
Rubio calificó las declaraciones como una muestra de “cobardía y temor a la voluntad del pueblo nicaragüense” y, en un comunicado titulado Una llamada a la acción, subrayó que Ortega y Murillo “han abandonado incluso la apariencia de contar con el consentimiento popular”.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó el anuncio, señalando que es “incompatible con los principios de democracia representativa”. Por su parte, la organización WOLA pidió colaboración internacional para garantizar elecciones libres en Nicaragua.

Oposición y contexto interno
La oposición nicaragüense consideró el mensaje como la confirmación del fin de la democracia en el país.
“Ortega enterró la democracia hace ya mucho tiempo”
Declaró el excandidato presidencial Félix Maradiaga, exiliado en Estados Unidos. El partido Renacer sostuvo que el régimen
“deja de fingir competencia política y confirma que gobierna por la fuerza”.
Los comicios de 2021 ya habían sido cuestionados por la comunidad internacional, tras la detención de líderes opositores y la proclamación del Frente Sandinista con el 75,92% de los votos, proceso que EE.UU. calificó como una “pantomima”.

Un poder consolidado
Ortega, quien gobierna Nicaragua desde 2007 junto a su esposa Rosario Murillo como copresidenta, ha impulsado reformas constitucionales que ampliaron el período presidencial y eliminaron contrapesos institucionales. Estos cambios han sido criticados por la ONU, la OEA, el Parlamento Europeo y diversos sectores opositores, que denuncian un régimen cada vez más autoritario.



