El documento redefine el tratamiento del narcotráfico, la migración irregular y el crimen organizado, con implicaciones directas para Centroamérica y una presión creciente sobre Guatemala.
El presidente pide evitar muertes, pero mantiene la presión contra las ciudades santuario.
Ottawa asegura que respetará las reglas del tratado norteamericano.
Washington y Quito coordinan acciones para frenar rutas de droga por puertos y frontera norte.
Washington impulsa un nuevo ciclo de diálogo mientras persisten los ataques y las diferencias territoriales.
Nieve, hielo y temperaturas bajo cero provocan emergencias, cancelaciones masivas de vuelos y cortes de energía.
Tensiones en el Senado complican la aprobación del presupuesto antes del vencimiento del plazo.
El gobierno cubano justifica ejercicios militares como medida de disuasión.
Washington endurece su postura para evitar que Pekín use a Canadá como vía indirecta hacia el mercado estadounidense.
Washington pone fin a su financiamiento y participación formal en la agencia.