Guatemala enfrenta el desafío de llevar inversión y economía formal hacia las regiones históricamente rezagadas.
La ausencia del Estado puede facilitar que el narcotráfico y el crimen organizado construyan redes de lealtad y control territorial en Guatemala.
La agenda del gobierno de Bernardo Arévalo avanza con lentitud entre tensiones institucionales, falta de consensos y creciente incertidumbre ciudadana.