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MARN traslada a las municipalidades la responsabilidad por la basura ante el cierre definitivo del vertedero de AMSA
Cierre del vertedero de AMSA obliga a 32 municipios a buscar alternativas para manejar más de 2,200 toneladas de basura diarias.
El cierre definitivo del vertedero administrado por la Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca del Lago de Amatitlán (AMSA) marca el inicio de un nuevo desafío para decenas de municipios que durante años dependieron de este sitio para la disposición final de sus residuos.
La fecha ya está definida. El próximo 31 de agosto de 2026 dejará de operar el vertedero ubicado en el kilómetro 22 de la ruta al Pacífico, una instalación que alcanzó el límite de su vida útil tras recibir durante años toneladas de desechos provenientes de distintos puntos del país.
Ante este escenario, el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) sostuvo que la responsabilidad de encontrar alternativas corresponde a las municipalidades, las cuales fueron notificadas con anticipación sobre el cierre y deben presentar soluciones individuales o conjuntas para garantizar la continuidad del servicio.
Un vertedero que superó su capacidad original
El sitio fue diseñado originalmente para atender a 14 municipios.
Sin embargo, con el paso del tiempo su operación se amplió y actualmente recibe residuos provenientes de más de 20 municipios, mientras que los datos oficiales indican que 32 comunas deberán implementar planes de contingencia una vez concluya el proceso de cierre.
Cada día ingresan al vertedero más de 2,200 toneladas de basura transportadas por alrededor de 300 camiones, una cifra que refleja la magnitud del reto que enfrentarán las autoridades locales en las próximas semanas.
El riesgo de una crisis por falta de infraestructura
Diversas alertas han señalado que varios municipios todavía no cuentan con terrenos propios ni estudios de factibilidad para desarrollar nuevos rellenos sanitarios o plantas de tratamiento y separación de residuos.
La situación genera preocupación debido a que la falta de alternativas podría derivar en problemas para la disposición adecuada de los desechos, especialmente en localidades que aún no han definido una ruta de acción para sustituir el servicio que prestaba AMSA.
Preocupación por el aumento de basureros clandestinos
Otro de los desafíos señalados por las autoridades es la posibilidad de que aumenten los vertederos ilegales si algunos municipios no logran implementar soluciones a tiempo.
Actualmente se han identificado 2,370 basureros clandestinos en Guatemala, de los cuales 170 se encuentran dentro de la cuenca del lago de Amatitlán.
Esta situación mantiene la atención de las autoridades ambientales debido al impacto que estos puntos de disposición irregular pueden generar en los recursos naturales y en las comunidades cercanas.
Obligación establecida en la normativa vigente
El MARN recordó que las municipalidades deben cumplir con el Reglamento 164-2021 sobre la gestión integral de residuos y desechos sólidos comunes, normativa que establece responsabilidades específicas para las comunas en materia de manejo y disposición final de la basura.
Con el cierre técnico del vertedero ya programado y sin posibilidad de prórroga, las autoridades locales enfrentan una cuenta regresiva para definir alternativas que permitan mantener el servicio y evitar complicaciones en el manejo de los residuos que diariamente generan miles de habitantes.




