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Huité frente a Cumbre de Alaska: el silencio que expone un posible doble rasero en derechos humanos – Análisis

Ocho muertos y una participación militar reconocida. Quienes exigieron justicia por la Cumbre de Alaska deben mantener la misma exigencia ante la matanza de Huité.

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Huité frente a Cumbre de Alaska el silencio que expone un posible doble rasero en derechos humanos - Análisis
Foto: Centra News / WEB

En la Cumbre de Alaska murieron seis personas. En Huité, Zacapa, ocho. En ambos casos hubo intervención militar y familias que quedaron esperando justicia. Sin embargo, la respuesta pública de organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos muestra una diferencia que merece ser cuestionada. Entre las víctimas de Huité hay tres mujeres y un adolescente de 14 años, según la información del Ministerio Público.

El inventario de declaraciones sobre Alaska reúne 131 entradas: 122 de organizaciones, agrupaciones y entidades guatemaltecas, seis actores vinculados a Naciones Unidas y tres instancias o representantes europeos. Incluye comunicados propios y adhesiones colectivas. Su magnitud demuestra la capacidad de movilización que existió tras las muertes del 4 de octubre de 2012.

Frente a Huité, la revisión de publicaciones accesibles realizada para este artículo, con corte al 1 de octubre, no encontró una respuesta colectiva comparable. La diferencia plantea una pregunta incómoda: ¿se mantiene la misma defensa de los derechos humanos cuando cambia el gobierno que debe rendir cuentas?

Ocho muertos y una participación militar reconocida

El 30 de septiembre, el presidente Bernardo Arévalo reconoció la participación de elementos y unidades del Ejército en los hechos registrados tres días antes en Huité. Anunció una comisión del Ministerio de la Defensa para establecer cómo ocurrió esa intervención y entregar sus resultados al MP. Sigue pendiente determinar quién disparó, quién dio las órdenes y qué responsabilidades corresponden dentro de la cadena de mando.

Las familias han presentado denuncias concretas. Una familiar de Vilma Elizabeth Paz Paiz y de sus hijas, Cintia Gabriela y Uve Lisbeth, relató que las tres iban a echar gasolina para salir a trabajar de madrugada cuando fueron atacadas. Vecinos sostienen que las víctimas estaban desarmadas. El Concejo Municipal rechazó la versión de un enfrentamiento entre grupos criminales y denunció la entrada de un comando que utilizó fuerza desmedida.

Estos testimonios deben investigarse y quienes declaran deben recibir protección. También justifican una exigencia pública inmediata de esclarecimiento. Para acompañar a las familias y pedir que se preserve la evidencia no hace falta esperar una sentencia.

Las preguntas legales que el Gobierno debe responder

La comparación con Alaska va más allá del número de muertos. En Huité existen señalamientos que, de confirmarse, podrían demostrar otras ilegalidades graves: ataques contra personas ajenas a una confrontación, posibles actuaciones nocturnas sin autorización suficiente y una intervención militar sin participación policial durante los incidentes.

Los primeros reportes comenzaron alrededor de las 17:30 horas y los hechos se extendieron durante la noche. Arévalo afirmó que la PNC llegó después para apoyar las diligencias del MP. El Gobierno debe explicar qué misión ejecutaban los militares, quién la autorizó, cuáles eran las reglas para usar la fuerza y qué coordinación existía con las autoridades civiles.

Si hubo allanamientos de viviendas después de las 18:00 horas, deberá examinarse su legalidad frente al artículo 23 de la Constitución. Esa norma establece límites al ingreso judicial a viviendas. No prohíbe cualquier despliegue nocturno, pero obliga a esclarecer qué hicieron las unidades, a qué hora y con qué fundamento legal.

En Alaska, la confrontación ocurrió por la tarde, durante una protesta y bloqueo carretero. Había policías desplegados, aunque la OACNUDH documentó que permanecieron a unos tres kilómetros y que el avance militar no estuvo coordinado con la PNC. El informe registró lanzamiento de piedras, soldados heridos y disparos militares. También describió la protesta como pacífica y señaló que no encontró evidencia de participantes armados.

Estos antecedentes no reducen la gravedad de Alaska. Sí permiten preguntar por qué los señalamientos sobre Huité, que podrían revelar violaciones adicionales, no han provocado una reacción pública semejante.

El Ejército no puede ser juez y parte

La comisión anunciada por el Ejecutivo pertenece al Ministerio de la Defensa, la misma institución cuya actuación debe esclarecerse. Ante ocho muertes y denuncias de graves violaciones de derechos humanos, una investigación interna resulta insuficiente. Las responsabilidades deben establecerse mediante una investigación externa a la estructura militar, dirigida por el MP y bajo control de los tribunales.

Esta exigencia responde a los compromisos asumidos por Guatemala para superar las prácticas del conflicto armado interno. El Acuerdo Global sobre Derechos Humanos establece el respeto a la autonomía del MP y del Organismo Judicial, el combate a la impunidad y el principio de que ningún fuero especial puede proteger violaciones de derechos humanos. Permitir que una comisión militar establezca la versión definitiva de Huité sería un retroceso frente a esos compromisos y a los esfuerzos por llevar los abusos militares ante la justicia civil.

El Ejército debe entregar las órdenes, comunicaciones, registros operacionales y armas que requieran los investigadores. Su obligación es rendir cuentas, no controlar la investigación sobre sus propias actuaciones. Una comisión interna puede aportar información y adoptar medidas disciplinarias. No puede filtrar la evidencia ni sustituir la investigación penal.

Dejar el esclarecimiento en manos de la institución señalada genera un conflicto de interés y una sospecha de encubrimiento. El Gobierno debe despejarla garantizando acceso a la evidencia y protección para víctimas y testigos. La investigación debe establecer quién disparó, quién ordenó y qué hicieron —o dejaron de hacer— los mandos responsables.

La solidaridad también exige coherencia

En 2012, ODHAG, CALDH, UDEFEGUA y Fundación Sobrevivientes, entre otras entidades, suscribieron declaraciones contra la represión militar. La Zona Pastoral de Totonicapán denunció una masacre y expertos de Naciones Unidas exigieron investigar los hechos y la cadena de mando.

Hasta el cierre de esta revisión no se localizaron pronunciamientos específicos sobre Huité de varias de aquellas entidades, incluida la Fundación Myrna Mack, ni declaraciones específicas de la OACNUDH o de la Delegación de la Unión Europea. Esto no descarta publicaciones recientes o difundidas por canales no indexados, ni demuestra por sí solo una motivación política.

También debe reconocerse que medios nacionales reportaron que la PDH abrió un expediente de oficio por Huité. Esa actuación impide hablar de inacción absoluta.

Pero no explica la diferencia en la movilización pública. La defensa de los derechos humanos exige aplicar el mismo criterio ante cualquier gobierno. Si la denuncia depende de quién ocupa la Presidencia, se convierte en una herramienta de conveniencia política.

Las familias de Huité merecen la misma solidaridad y exigencia de justicia que recibieron las víctimas de Alaska. Quienes levantaron la voz en 2012 deben sostenerla hoy: pedir una investigación independiente, exigir respuestas al Ejecutivo y reclamar responsabilidades en toda la cadena de mando. Su silencio, mientras persista, alimentará las dudas sobre la coherencia de su compromiso.

Organizaciones que se pronunciaron y solidarizaron por la masacre en Cumbre de Alaska, pero aún guardan silencio ante masacre en Huité

El listado reúne entidades, agrupaciones, firmantes y representantes institucionales vinculados a los pronunciamientos sobre Alaska.

No se ha comprobado el silencio individual de cada entrada sobre Huité; en particular, se reportó que la PDH abrió un expediente de oficio.

  1. Fundación Myrna Mack.
  2. Fundación Sobrevivientes.
  3. Fundación Rigoberta Menchú Tum.
  4. Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala — ODHAG.
  5. Conferencia Episcopal de Guatemala.
  6. Zona Pastoral de Totonicapán.
  7. Diócesis de San Marcos.
  8. Consejo Directivo de la Universidad Rafael Landívar.
  9. Procuraduría de los Derechos Humanos — PDH.
  10. Autoridades de los 48 Cantones de Totonicapán.
  11. Consejo de Pueblos de Occidente — CPO.
  12. Asociación Guatemalteca de Alcaldes y Autoridades Indígenas — AGAAI.
  13. Consejo Político 13 Baktun.
  14. Coordinación y Convergencia Nacional Maya Waqib’ Kej.
  15. Asamblea Departamental de Huehuetenango en Defensa del Territorio — ADH.
  16. Comunidades y Organizaciones Mayas de Petén: Q’eqchi’, Itzá y Mopán.
  17. Marcha Indígena, Campesina y Popular.
  18. Comité de Unidad Campesina — CUC.
  19. Movimiento Sindical, Indígena y Campesino Guatemalteco — MSICG.
  20. Centro de Comunicación para el Desarrollo — CECODE.
  21. Movimiento Sindical y Popular Autónomo — declaración suscrita por CUSG, CGTG, UNSITRAGUA y Movimiento de Trabajadores Campesinos.
  22. Alianza Multisectorial de la Plataforma Agraria.
  23. Frente Popular.
  24. Articulación de Mujeres Rurales, Indígenas y Campesinas.
  25. Territorio de Tezulutlán.
  26. Convergencia por los Derechos Humanos.
  27. Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos — CALDH.
  28. Centro Internacional para Investigaciones en Derechos Humanos — CIIDH.
  29. Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales de Guatemala — ICCPG.
  30. Seguridad en Democracia — SEDEM.
  31. Unidad de Protección a Defensoras y Defensores de Derechos Humanos de Guatemala — UDEFEGUA.
  32. Asociación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos de Guatemala — FAMDEGUA.
  33. Asociación Feminista La Cuerda.
  34. Centro de Análisis Forense y Ciencias Aplicadas — CAFCA.
  35. Centro de Estudios de Guatemala — CEG.
  36. Colectivo Artesana.
  37. Equipo de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial — ECAP.
  38. Educa Guatemala.
  39. Sector de Mujeres.
  40. Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas — UNAMG.
  41. Asociación Departamental de Jóvenes Kaji B’atz’.
  42. ACUDE.
  43. Asociación para la Justicia y Reconciliación — AJR.
  44. Colectiva Lésbica Todas Somos.
  45. Conferencia de Religiosas y Religiosos de Guatemala — CONFREGUA.
  46. Coordinación Genocidio Nunca Más.
  47. Coordinadora de la Juventud de Guatemala.
  48. Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala — CONAVIGUA.
  49. Defensoría Maya Ch’ortí’.
  50. Grupo de Apoyo Mutuo de Familiares por la Verdad y la Justicia del Diario Militar.
  51. H.I.J.O.S. Guatemala.
  52. Pastoral Juvenil del Obispado de San Marcos.
  53. Mamá Maquín.
  54. Actoras de Cambio.
  55. Colectivo por la Vida, la Justicia y la Libertad de las Mujeres.
  56. Asociación Ixmucané.
  57. ACDILEC.
  58. OMET.
  59. ADIAP.
  60. Red de Mujeres de la Plataforma Agraria.
  61. AMOIXQUIC.
  62. Servicios Jurídicos y Sociales — SERJUS.
  63. Red PRODEMRO.
  64. El Buen Sembrador.
  65. AIMACH.
  66. Mujeres organizadas del CUC.
  67. Voz de la Resistencia.
  68. ACDIMAR.
  69. Asociación de Mujeres Madre Tierra.
  70. Mujeres Unidas.
  71. SERCATE.
  72. Colectiva de Mujeres Ruk’ux Ulew.
  73. COMACH.
  74. Nuevo Día.
  75. Mujeres Moyutecas.
  76. ACOCODI.
  77. KABAWIL.
  78. ILUGUA.
  79. Dejando Huella.
  80. Coordinadora de Mujeres de Alta Verapaz.
  81. Coordinadora de Mujeres de Baja Verapaz.
  82. Alianza de Mujeres Rurales.
  83. IXIM — Estudios Rurales.
  84. REJOVI.
  85. Colectiva Feminista de Mujeres de Izquierda.
  86. Colectivo Albedrío Guatemala.
  87. IDR.
  88. AJODER.
  89. REDKAT.
  90. Grupo Monseñor Romero.
  91. ADESI.
  92. Asociación El Observador.
  93. Asociación Plurijur.
  94. Pastoral Social de Ixcán.
  95. Colectivo MadreSelva.
  96. Foro Sindical de Salud.
  97. Frente Nacional de Lucha.
  98. Grupo de Jóvenes Artistas Víctimas de la Represión Militar de San Juan Sacatepéquez.
  99. Movimiento Visionario de la Juventud de Santa María Chiquimula.
  100. Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud de Guatemala.
  101. NAJEB.
  102. Asociación Wib’ Tzul.
  103. Alianza Campesina de Cuyotenango.
  104. Asociación Río El Tigre.
  105. Asociación Nacimiento Ixbobo.
  106. CASAS.
  107. AMIGOS.
  108. OPAC.
  109. PACUM.
  110. CONFEDECAGUA.
  111. Sindicato de Trabajadores del Banano de Izabal.
  112. ASOMOVIDINQ.
  113. Consejo Indígena de Concepción, Sololá.
  114. ASCDING.
  115. Asociación de Campesinos Amigos de Santiago Atitlán.
  116. Asociación de Agricultores del Campo Amanecer de Atitlán.
  117. Asociación de Desarrollo Integral del Pueblo Maya Q’eqchi’ Yooqeb’ Chi Ubéj.
  118. Bloque de Mujeres Xincas.
  119. ADERPO.
  120. Alianza Campesina de San Marcos.
  121. ACUS.
  122. Asociación Integral de Desarrollo Trifinio Suroccidente.
  123. Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Guatemala — OACNUDH.
  124. Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala — CICIG.
  125. James Anaya — relator especial de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas.
  126. Margaret Sekaggya — relatora especial de la ONU sobre la situación de los defensores de derechos humanos.
  127. Christof Heyns — relator especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias.
  128. Maina Kiai — relator especial de la ONU sobre los derechos a la libertad de reunión pacífica y de asociación.
  129. Parlamento Europeo — pregunta parlamentaria del eurodiputado Willy Meyer.
  130. Comisión Europea / Alta Representante Catherine Ashton — respuesta formal a la pregunta parlamentaria.
  131. Delegación de la Unión Europea en Guatemala / embajadora Stella Zervoudaki — declaraciones públicas sobre diálogo y prevención de conflictos.

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