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EE. UU. advierte sobre riesgos de tecnología china y pide a países de América reforzar la seguridad digital
EE. UU. alerta a América Latina sobre riesgos de tecnología china y pide reforzar la seguridad de redes críticas.
Estados Unidos elevó sus advertencias a los países de América Latina y el Caribe sobre los posibles riesgos asociados al uso de tecnología y equipos de compañías chinas en sectores estratégicos.
Washington sostiene que la dependencia de proveedores considerados no confiables podría exponer las redes de comunicaciones y otras infraestructuras críticas a amenazas de espionaje, ciberataques o interrupciones.
La posición estadounidense fue expuesta por Juan Pablo Segura, subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, quien instó a los socios de Estados Unidos en el continente a revisar sus decisiones tecnológicas y optar por proveedores que, según Washington, ofrezcan mayores garantías de seguridad y confianza.
Washington señala riesgos en empresas tecnológicas chinas
En un mensaje publicado en la red social X, Segura mencionó a empresas como Huawei, ZTE, Hikvision, Hytera, Dahua y DJI dentro de la advertencia dirigida a los gobiernos de la región.
Según el funcionario estadounidense, estas compañías están sujetas a la legislación de China y, de acuerdo con la posición de Washington, dicha normativa puede obligarlas a cooperar con los servicios de inteligencia del país asiático.
Para Estados Unidos, esa situación representa un riesgo potencial para la seguridad de las naciones que utilizan equipos, sistemas o servicios de estos proveedores, especialmente cuando están vinculados a redes de comunicaciones y otras áreas consideradas estratégicas.
Segura sostuvo que los posibles riesgos incluyen espionaje, ataques cibernéticos y eventuales interrupciones en sistemas de comunicación críticos.
EE. UU. pide cambiar a proveedores considerados confiables
El subsecretario de Estado lanzó además un llamado directo a los países de las Américas para reconsiderar el uso de estos proveedores.
“Instamos a los socios de EEUU en las Américas a que cambien rápidamente a proveedores de confianza para proteger a su población y su soberanía”, señaló Segura.
El funcionario, juramentado el 14 de agosto como subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, es el máximo responsable de la política de Washington hacia América Latina y el Caribe.

La advertencia se produce en un contexto de creciente competencia tecnológica y estratégica entre Estados Unidos y China, una disputa que también tiene presencia en América Latina debido a la expansión de infraestructura, equipos y servicios tecnológicos de empresas chinas en distintos países de la región.
China rechaza las acusaciones de Estados Unidos
La respuesta de Beijing no tardó en llegar.
La cancillería china rechazó los señalamientos estadounidenses y negó que el Gobierno chino sea responsable de actividades de vigilancia y ciberataques que generen inseguridad en los países latinoamericanos.
Un portavoz del Ministerio de Exteriores de China cuestionó las declaraciones de funcionarios estadounidenses y pidió que se respete la libertad de los países de América Latina y el Caribe para elegir a sus proveedores tecnológicos.
“Exigimos a ciertos funcionarios estadounidenses que dejen de demonizar a las empresas tecnológicas chinas y comiencen a respetar la libertad de elección de los países de América Latina y el Caribe”, indicó el portavoz en una publicación en X.
De esta manera, el debate vuelve a poner sobre la mesa dos posiciones enfrentadas: mientras Washington advierte sobre posibles vulnerabilidades derivadas de los vínculos entre compañías chinas y el Estado de Beijing, China rechaza las acusaciones y cuestiona la presión estadounidense sobre las decisiones tecnológicas de los países de la región.
Cuba, uno de los principales focos de preocupación para Washington
Las advertencias estadounidenses adquieren una dimensión particular en Cuba, donde empresas como Huawei y ZTE han tenido participación durante años en el desarrollo de la infraestructura de telecomunicaciones.
Estados Unidos ha manifestado preocupación por la cooperación tecnológica entre La Habana y Beijing, especialmente por la posibilidad de que esta relación se extienda a áreas sensibles relacionadas con la vigilancia y las comunicaciones.
Diversos informes y expertos han señalado que la cooperación entre ambos países abarca sectores de interés estratégico.
A esto se suma la preocupación expresada por funcionarios estadounidenses sobre la presencia en territorio cubano de instalaciones y capacidades de inteligencia vinculadas a China.
Iria Puyosa, investigadora principal de Democracy+Tech Initiative, del centro de estudios Atlantic Council, explicó en julio a Diálogo Américas la importancia estratégica que tendría Cuba para la recopilación de inteligencia de señales.
“La proximidad de Cuba al sureste de Estados Unidos ofrece una plataforma para la recopilación de Inteligencia de Señales (SIGINT) que es estratégicamente muy valiosa para China”, afirmó.
Washington ha mantenido sus alertas sobre presencia china en la isla
En 2023, reportes periodísticos revelaron investigaciones estadounidenses sobre actividades relacionadas con personal de Huawei y ZTE en presuntas instalaciones de espionaje en Cuba.
Más recientemente, en declaraciones a periodistas realizadas en mayo, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reiteró la preocupación de Washington al señalar que Cuba “alberga presencia de inteligencia rusa y china en su territorio”.
Para las autoridades estadounidenses, la expansión tecnológica de China en Cuba forma parte de una presencia más amplia de Beijing en América Latina y el Caribe.
Washington sostiene que una mayor dependencia de equipos y servicios de determinados proveedores chinos podría aumentar la vulnerabilidad de redes gubernamentales y de infraestructuras consideradas críticas.
El Caribe también entra en la estrategia de seguridad digital
Estados Unidos ha trasladado este mensaje a otros espacios regionales.
Recientemente, Washington reafirmó su compromiso con el impulso de una infraestructura digital segura y confiable en el Caribe durante la reunión anual de la Asociación Caribeña de Organizaciones Nacionales de Telecomunicaciones, conocida como CANTO.
El encuentro se celebró en Punta Cana, República Dominicana, y reunió a funcionarios, gobiernos, reguladores y representantes de la industria de las naciones caribeñas.
En ese escenario, funcionarios estadounidenses promovieron la adopción de redes modernizadas y seguras, así como la exclusión de proveedores considerados no confiables de los ecosistemas de tecnologías de la información y las comunicaciones.




