
Acuerdo estratégico con participación accionaria de 2,9 % y planes de colaboración en redes e infraestructura de centros de datos.

La interrupción generó miedo, incomunicación y denuncias internacionales contra el régimen talibán.

El régimen cortó el acceso a internet y telefonía en todo el país alegando que busca “prevenir el vicio”.