La detención de “Pipo” Chavarría llega en un momento crítico para un país golpeado por violencia extrema y redes criminales transnacionales.
Washington apunta directamente al círculo de Nicolás Maduro y lo vincula con operaciones narcoterroristas que desestabilizan la región.
Se trata de una de las incautaciones de droga más grandes en la historia reciente del país centroamericano.
El presidente colombiano ordena una operación aérea y terrestre contra el jefe de las disidencias de las FARC en la selva del Guaviare.
Pedro Pablo Oliva Catalán, señalado por autoridades estadounidenses de traficar cocaína hacia Texas, fue detenido en un operativo antinarcótico en La Libertad, Petén.
El país centroamericano ejecuta la “Operación Traición”, con más de 1,200 agentes y 67 allanamientos contra el cártel del Caribe Sur.
La operación forma parte de la ofensiva del Gobierno de Trump contra el crimen transnacional en aguas internacionales.
Las disputas entre facciones del Cártel de Sinaloa elevan los homicidios a niveles históricos.
Por orden del presidente Donald Trump, el Pentágono ejecutó ataques “cinéticos letales” en aguas internacionales; un sobreviviente fue rescatado por México.
El presidente republicano aseguró que Beijing se enriquece con rutas que pasan por territorio venezolano y adelantó operativos terrestres para complementar los ataques marítimos.