
Rebeldes yihadistas intensifican ofensiva mientras la junta enfrenta su momento más crítico.

El fin del alto el fuego evidencia la fragilidad de los acuerdos y reactiva ataques en múltiples frentes.

El ataque contra un mercado reabre el debate sobre el uso de la fuerza y la protección de civiles.

La ruptura del frágil alto el fuego en la Línea Durand eleva el riesgo de una escalada militar regional.

El uso de aeronaves no tripuladas con explosivos marca una escalada tecnológica en el conflicto interno.

La pausa en ataques energéticos refuerza el clima de negociación internacional.

Las facciones se disputan corredores estratégicos y rentas ilegales, con impacto directo en la seguridad territorial.

Crecen los temores de nuevos enfrentamientos entre el Ejército sirio y las FDS.

La recuperación de la ciudad marca un punto estratégico clave en la región de Járkov.

Fuerzas kurdosirias y el Ejército sirio se acusan mutuamente de bombardear zonas residenciales