Conecta con nosotros

Editorial

La USAC y la urgencia de recuperar su vocación académica – Editorial

Parte de esta transformación se explica por el papel que desempeña el rector y la propia USAC dentro del sistema institucional del país…

Publicado hace

en

La USAC y la urgencia de recuperar su vocación académica - Editorial
Foto: Centra News

La elección del rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala vuelve, una vez más, al centro de la polémica. No se trata únicamente de la continuidad o reelección de una figura específica, sino de un proceso que ha dejado de ser estrictamente académico para convertirse en un espacio de confrontación política. La disputa por la rectoría refleja tensiones acumuladas durante años, en donde distintos grupos han encontrado en la universidad un terreno estratégico para proyectar intereses que trascienden sus aulas.

Este fenómeno no es reciente. Durante la gestión de Carlos Guillermo Alvarado Cerezo ya se evidenciaban tensiones políticas internas que, con el tiempo, derivaron en la consolidación de bloques organizados con agendas propias. Posteriormente, el período de Murphy Olympo Paiz Recinos profundizó la crisis al verse vinculado a controversias legales relacionadas con el caso de Comisiones Paralelas, lo que debilitó aún más la percepción de independencia institucional. Lo que hoy ocurre es, en buena medida, la consecuencia de un proceso progresivo de politización que ha ido desplazando la naturaleza académica de la universidad.

Parte de esta transformación se explica por el papel que desempeña el rector y la propia USAC dentro del sistema institucional del país. El rector participa en espacios clave como las Comisiones de Postulación, donde se propone a magistrados de la Corte Suprema de Justicia y Salas de Apelaciones, además de incidir indirectamente en otros procesos de alto nivel, es miembro de la Junta Monetaria, del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano y Rural y de diversas instancias técnicas en salud, educación y ciencia. A esto se suma que la universidad, junto con colegios profesionales, influye en la integración de estos mismos espacios y designan magistrados a la Corte de Constitucionalidad.

En teoría, esta presencia responde a una aspiración legítima, que la academia funcione como un contrapeso técnico y ético en la toma de decisiones públicas. La universidad debería aportar rigor, pensamiento crítico y una visión orientada al bien común, basada en valores como la excelencia, la libertad de pensamiento, el compromiso social y la responsabilidad. Sin embargo, la práctica ha demostrado un resultado controversial e inesperado.

En lugar de trasladar criterios académicos a los espacios políticos, lo que ha ocurrido es el proceso inverso, la lógica de poder ha permeado la vida universitaria, trasladando a su interior dinámicas de competencia, negociación y control propias del ámbito político. Desde 2014, puede observarse con claridad cómo se han consolidado estructuras internas que no solamente disputan la rectoría, sino también otros espacios de representación estudiantil y de dirección académica, entendidos ahora como posiciones estratégicas dentro de un entramado de influencia mayor.

La polémica actual, en torno al proceso de elección, no es un hecho aislado ni excepcional. Las dudas sobre representatividad, integración de cuerpos electorales y transparencia no son nuevas, sino que forman parte de una práctica que se ha normalizado tanto dentro de la universidad como en otros espacios institucionales del país. Esto obliga a reconocer que el problema no se limita a un momento específico, sino que responde a una lógica estructural más amplia.

En este contexto, también es necesario observar con cautela a las voces de oposición. Si bien existen todo tipo de argumentos a favor y en contra sobre la necesidad de mayor transparencia y representatividad, muchos de los grupos organizados que las encabezan responden, igualmente, a intereses particulares. No se trata de una confrontación entre un modelo puramente académico y otro político, sino de una disputa entre minorías organizadas que buscan incidir en el control de una institución con relevancia nacional.

El futuro de la USAC no dependerá únicamente de quién ocupe la rectoría, sino del nivel de involucramiento real de su comunidad para recuperar el sentido original de la universidad como espacio de pensamiento, formación y construcción de conocimiento. Mientras la participación siga concentrada en grupos reducidos, la universidad continuará atrapada en dinámicas ajenas a su esencia. Romper ese ciclo exige que las mayorías estudiantiles, docentes y profesionales asuman un rol activo, informado y crítico. El desafío no es menor, se trata de devolverle a la Universidad su vocación académica en medio de un entorno que constantemente la empuja hacia la lógica del poder.

CentraNewsgt (CN) es un medio de comunicación y una fuente de noticias confiables e imparciales, en el que tenemos como fin principal informarle del acontecer nacional e internacional.

Send this to a friend