Mundo
Meta enfrenta un juicio que puede cambiar el diseño de las redes para menores
Meta enfrenta un juicio en EE. UU. por sus prácticas con menores y posibles cambios en Facebook e Instagram.
Meta enfrenta en Estados Unidos un proceso judicial que pone bajo escrutinio algunas de las funciones más utilizadas de Facebook e Instagram.
Una coalición de estados acusa a la compañía de haber diseñado sus plataformas para mantener a niños y adolescentes conectados durante más tiempo y de haber incumplido normas relacionadas con la privacidad infantil.
El juicio comenzó el 18 de agosto en un tribunal federal de Oakland, California, y podría extenderse entre seis y ocho semanas.
El caso no se limita a cuestionar publicaciones o contenidos concretos, sino que apunta directamente al funcionamiento de las plataformas y a determinadas decisiones de diseño.
Entre los elementos señalados por los demandantes aparecen los algoritmos de recomendación, el desplazamiento infinito, la reproducción automática, las notificaciones y distintas herramientas destinadas a aumentar la interacción de los usuarios.
Los estados cuestionan el modelo de funcionamiento
La acusación sostiene que Meta habría utilizado estas herramientas como parte de un modelo orientado a incrementar el tiempo que los usuarios jóvenes permanecen en sus plataformas.
Los fiscales generales también cuestionan el tratamiento de los datos de menores de 13 años.
California sostiene que Meta recopiló información personal de niños sin obtener el consentimiento parental exigido por la legislación federal de privacidad infantil, conocida como Children’s Online Privacy Protection Act (COPPA).
Los demandantes buscan no solo consecuencias económicas, sino también modificaciones en determinadas funciones de Facebook e Instagram.
Entre las medidas planteadas figuran restricciones a mecanismos de diseño, cambios en los sistemas de recomendación y limitaciones sobre algunas herramientas que pueden favorecer un uso prolongado.
Meta rechaza las acusaciones
La compañía niega haber diseñado sus servicios con el objetivo de perjudicar a los menores y defiende las medidas que ha implementado para proteger a los usuarios jóvenes.
Meta también sostiene que ha eliminado numerosas cuentas que incumplen las edades mínimas y cuestiona que una sola aplicación pueda atribuirse la evolución de problemas relacionados con la salud mental de los adolescentes.
El proceso deberá determinar cuáles de las acusaciones pueden ser acreditadas y qué consecuencias legales corresponderían a la empresa.
Un escenario económico de gran magnitud
El componente financiero es uno de los aspectos que ha generado mayor atención.
La demanda original no establecía una cifra concreta, pero Meta ha señalado que el método de cálculo planteado por los estados podría llevar las sanciones civiles y la devolución de beneficios hasta 1,4 billones de dólares en un escenario máximo.
La compañía considera desproporcionada esa posibilidad. La cifra no representa una sanción ya impuesta, sino una estimación vinculada al método de cálculo discutido antes del juicio.
Además del posible impacto económico, los estados buscan cambios estructurales que afectarían determinadas características de las plataformas.
Meta llega al juicio tras otros fallos
El proceso de Oakland ocurre después de decisiones judiciales desfavorables para Meta relacionadas con la seguridad y el bienestar de los menores.
En Nuevo México, un juez ordenó este mes que la empresa pagara otros 567 millones de dólares y estableció reformas para Facebook e Instagram.
Con una sanción civil previa de 375 millones de dólares, la responsabilidad económica fijada en ese estado alcanza 942 millones de dólares.
Entre las medidas ordenadas figuran restricciones a las notificaciones nocturnas, determinadas métricas de interacción y límites de uso para adolescentes.
En Los Ángeles, otro jurado declaró negligentes a Meta y Google en un caso presentado por una joven que afirmó haber desarrollado una adicción a las redes sociales durante su infancia. El fallo estableció una indemnización de 6 millones de dólares; Meta asumió el 70 % de esa responsabilidad y posteriormente apeló.
La regulación sobre menores también avanza en otros países
El juicio estadounidense se desarrolla mientras varios gobiernos analizan o adoptan nuevas restricciones para el acceso de menores a las redes sociales.
Australia estableció desde diciembre de 2025 una prohibición nacional para que los menores de 16 años tengan cuentas en las plataformas incluidas en su normativa, junto con obligaciones de verificación de edad.
Nueva Zelanda anunció el 24 de agosto un proyecto para restringir el acceso a redes sociales a menores de 16 años. La propuesta todavía debe avanzar en el proceso legislativo y contempla multas que podrían llegar hasta el 10 % de los ingresos globales de las plataformas en caso de incumplimiento.
Europa también debate nuevas restricciones
En Francia, el Parlamento aprobó en julio una ley para impedir el acceso de menores de 15 años a las redes sociales, pero el Consejo Constitucional la anuló el 14 de agosto al considerar que la medida afectaba de forma desproporcionada la libertad de expresión y no ofrecía suficientes garantías sobre verificación de edad y privacidad.
Otros países, como Dinamarca, Malasia y España, también han planteado medidas relacionadas con la edad mínima o con mayores controles para los usuarios menores.
En Europa, además, se analizan sistemas de verificación de edad que permitan comprobar que una persona cumple el requisito de edad sin revelar necesariamente toda su identidad a las plataformas.




