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Papa León XIV fija postura sobre la inteligencia artificial y advierte riesgos del poder tecnológico global
El Vaticano publica “Magnifica Humanitas”, la primera encíclica del Papa León XIV centrada en la IA, la ética y el impacto social de las nuevas tecnologías.
El papa León XIV presentó el lunes 25 de mayo su primera carta encíclica, titulada Magnifica Humanitas, un documento enfocado en los desafíos éticos, sociales y políticos que plantea el avance acelerado de la inteligencia artificial.
En el texto, el pontífice sostiene que la humanidad atraviesa una etapa decisiva marcada por un poder tecnológico sin precedentes y advierte sobre los riesgos de que ese desarrollo quede concentrado en manos de grupos económicos y actores privados con influencia global.
La encíclica aborda temas como la automatización, la guerra, el trabajo digital, el impacto ambiental y la necesidad de establecer límites éticos y jurídicos para la inteligencia artificial.
León XIV sostiene que la discusión ya no gira únicamente en torno al uso o rechazo de la tecnología, sino sobre el tipo de sociedad que se quiere construir frente a un escenario de transformación global.
El Papa alerta sobre un modelo tecnológico que puede aumentar desigualdades
Uno de los ejes centrales del documento es la preocupación por la concentración del poder tecnológico en grandes corporaciones y sectores financieros capaces de influir en decisiones sociales, económicas y políticas.
Según el texto, ese poder adquiere una dimensión difícil de controlar debido a su carácter transnacional y a la velocidad con la que evoluciona la tecnología.
León XIV cuestiona lo que define como un “paradigma tecnocrático”, en el que predominan la eficiencia, el rendimiento y el lucro sobre la dignidad humana.
La encíclica sostiene que la tecnología no es neutral, ya que refleja los intereses de quienes la diseñan, financian y administran.
El pontífice advierte que la inteligencia artificial puede convertirse en un mecanismo que profundice exclusiones sociales, genere nuevas dependencias y reduzca a las personas a simples componentes de sistemas económicos o digitales.
En ese contexto, el documento insiste en que el desarrollo tecnológico debe estar orientado al bien común y no únicamente a intereses comerciales o geopolíticos.
“Magnifica Humanitas” plantea una decisión sobre el futuro de la sociedad
La encíclica utiliza dos referencias bíblicas para explicar el momento actual de la humanidad.
Por un lado, menciona la “torre de Babel” como símbolo de un progreso marcado por el orgullo y la deshumanización; por otro, propone la imagen de “Jerusalén” como representación de una sociedad basada en la responsabilidad compartida, el diálogo y la fraternidad.
El texto señala que el desafío no consiste en elegir entre aceptar o rechazar la tecnología, sino en definir bajo qué principios será utilizada.
León XIV afirma que nunca antes la humanidad tuvo tanto poder sobre sí misma y considera que esa capacidad exige mayores niveles de responsabilidad política y moral.
El documento denuncia nuevas formas de explotación laboral
Otro de los apartados de Magnifica Humanitas se centra en las condiciones laborales vinculadas a la economía digital y a la expansión de la inteligencia artificial.
El Papa menciona el trabajo realizado por millones de personas dedicadas al etiquetado de datos y la moderación de contenidos, tareas que, según el documento, suelen desarrollarse bajo condiciones precarias y con remuneraciones mínimas.
La encíclica también hace referencia a la extracción de minerales y tierras raras necesarias para fabricar dispositivos tecnológicos, señalando que en algunos casos participan menores de edad y trabajadores expuestos a entornos peligrosos.
En ese contexto, León XIV recuerda la demora histórica con la que la Iglesia y distintos sectores sociales condenaron la esclavitud en el pasado, y plantea que esa experiencia debe servir como advertencia para identificar y denunciar nuevas formas de explotación y trata de personas en la actualidad.
El Vaticano rechaza delegar decisiones letales a sistemas de inteligencia artificial
La preocupación por el uso militar de la inteligencia artificial ocupa otro espacio relevante dentro del documento.
El Papa advierte que la automatización de decisiones bélicas podría reducir el control humano sobre los conflictos y facilitar el recurso a la violencia mediante sistemas cada vez más impersonales.
La encíclica sostiene que ningún algoritmo puede sustituir el juicio moral humano y afirma que no es aceptable delegar decisiones letales en sistemas artificiales.
En consecuencia, León XIV pide establecer acuerdos y regulaciones internacionales que limiten el uso militar de la IA y frenen la carrera tecnológica en materia armamentística.
El documento plantea que el desarrollo de estas herramientas debe estar subordinado a la protección de la vida civil, los derechos humanos y la paz internacional.
León XIV pide un código ético global para regular la inteligencia artificial
En la parte final de la encíclica, el Papa insiste en la necesidad de crear marcos jurídicos y códigos éticos capaces de regular el desarrollo de la inteligencia artificial a nivel internacional. Sin embargo, advierte que esas normas no pueden quedar definidas exclusivamente por grupos con poder económico o tecnológico.
León XIV subraya que la inteligencia artificial puede imitar conductas humanas, pero carece de conciencia moral, empatía y capacidad afectiva, por lo que considera indispensable mantener supervisión humana sobre sus aplicaciones.
Además, el documento incorpora el impacto ambiental de las nuevas tecnologías como otro de los desafíos urgentes.
La encíclica señala que los sistemas de IA requieren grandes cantidades de energía y agua, lo que incrementa las emisiones contaminantes y genera efectos sobre el medio ambiente.




