
Autoridades intensifican control digital y restringen manifestaciones.

La policía da un plazo de tres días para entregarse y el gobierno anuncia medidas para aliviar la crisis de subsistencia.

La interrupción generó miedo, incomunicación y denuncias internacionales contra el régimen talibán.

El régimen cortó el acceso a internet y telefonía en todo el país alegando que busca “prevenir el vicio”.

La nueva ley contempla multas por buscar canciones, textos o páginas web que critiquen al Kremlin o apoyen a Ucrania.