Política en Guatemala
El desgaste temprano del poder: Arévalo se instala entre los presidentes peor evaluados de la era democrática
Una encuesta de percepción evidencia el impacto de la inseguridad, la desconfianza institucional y las altas expectativas incumplidas.
A mitad de su mandato, el presidente Bernardo Arévalo enfrenta un escenario complejo: su gestión se ubica entre las peor calificadas de la era democrática, solo por encima de las administraciones de Alfonso Portillo y Alejandro Giammattei, de acuerdo con los resultados de la Encuesta de Percepción de enero de 2026.
El estudio, elaborado por la Fundación Libertad y Desarrollo en conjunto con CID Gallup, recoge la opinión de la ciudadanía sobre el desempeño del Gobierno, la corrupción, la seguridad y la situación económica del país, y revela un marcado deterioro en la imagen presidencial.
Un respaldo que no despega
Entre el 9 y el 17 de enero se realizaron 1,232 entrevistas a personas mayores de 18 años, bajo estándares internacionales de medición. Uno de los principales hallazgos es la evolución negativa de la aprobación presidencial.
En mayo de 2024, Arévalo registraba un 15 % de aprobación. Para enero de 2025 el indicador cayó a -42 %, y aunque en enero de 2026 muestra una leve recuperación, el balance sigue siendo negativo con -29 %.
El desglose evidencia una percepción mayoritariamente desfavorable:
- 36 % considera que su gestión es mala
- 20 % la califica como muy mala
- 23 % la evalúa como buena
- 4 % como muy buena
- 17 % se mantiene neutral
En términos generales, 62 % desaprueba la gestión presidencial, frente a un 35 % que la aprueba.
La inseguridad como factura política
Para Paul Boteo, director ejecutivo de Fundación Libertad y Desarrollo, el deterioro de la imagen presidencial está directamente vinculado con el incremento en la percepción de inseguridad.
“La inseguridad se consolida como el principal problema del país. Cada vez más personas reportan haber sido víctimas de asaltos, especialmente en el área metropolitana, y eso termina pasando factura política al presidente”, explicó.
El dato adquiere mayor relevancia si se considera que la encuesta se levantó antes de una ola de violencia contra agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), lo que sugiere que la percepción ciudadana podría haberse deteriorado aún más posteriormente.
Comparativa histórica: el tercer peor evaluado
El estudio también compara a Arévalo con otros presidentes en sus primeros dos años de gestión, ubicándolo como el tercer peor calificado desde el retorno a la democracia.
Índice de aprobación histórica (de peor a mejor):
- Alfonso Portillo: -51 %
- Alejandro Giammattei: -39 %
- Bernardo Arévalo: -29 %
- Jorge Serrano Elías: -21 %
- Óscar Berger: 3 %
- Vinicio Cerezo: 5 %
- Álvaro Arzú: 17 %
- Álvaro Colom: 22 %
- Otto Pérez Molina: 22 %
- Ramiro de León Carpio: 51 %
“El resultado debería ser un llamado de atención. Las expectativas ciudadanas con este gobierno eran altas, y hoy hay una clara sensación de frustración”, advirtió Boteo.
Corrupción: desconfianza estructural
Más allá de la figura presidencial, la encuesta revela un profundo desencanto institucional. El 33 % de los encuestados considera que la corrupción es el principal problema del país, y el 54 % cree que los actos corruptos no serán castigados.
“La ciudadanía no confía en el sistema de justicia, ni en las instituciones encargadas de perseguir el delito. Es una percepción de impunidad estructural”, señaló Boteo, quien subrayó que más del 50 % estaría dispuesto a denunciar corrupción si existiera certeza de castigo.
En la medición por actores públicos, los diputados del Congreso encabezan la percepción de corrupción, seguidos por jueces, el Ministerio Público, alcaldes y la Presidencia.
Luces y sombras económicas
No todo el panorama es negativo. La encuesta detecta una mejor percepción económica respecto al año anterior. Disminuyó el porcentaje de personas que considera el costo de la vida como el principal problema, y aumentó la proporción que cree que la situación del país y de su familia mejorará en los próximos meses.
Boteo atribuye este alivio a factores objetivos como la baja inflación, que en 2025 rondó el 2 %, una de las más bajas de la última década, impulsada por el descenso en los precios de los combustibles.
Asimismo, áreas como educación, empleo y relaciones con Estados Unidos aparecen como los aspectos mejor valorados de la actual administración.
La respuesta del Gobierno
Desde la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia, se minimizó el impacto político de la encuesta, señalando que “las encuestas van y vienen” y que el trabajo del Ejecutivo no se rige por mediciones coyunturales.
El Gobierno sostiene que los resultados reflejan un momento específico de la opinión pública y asegura que continuará ejecutando planes y programas en beneficio de la población, utilizando estos datos como insumo para ajustar su gestión.





