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Canadá mira a México con interés… pero exige garantías de seguridad para invertir
Una misión empresarial masiva explora oportunidades en territorio mexicano mientras la violencia y el contexto político regional pesan en la balanza.

Una delegación de casi 400 empresarios canadienses sostuvo reuniones con líderes del sector privado mexicano para analizar nuevas oportunidades de inversión, en lo que se perfila como una de las misiones comerciales más numerosas que ha visitado el país en años recientes. El interés existe, pero viene acompañado de una exigencia explícita: condiciones de seguridad que protejan capital y personal.
El encuentro ocurre en medio de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y bajo un clima regional marcado por presiones arancelarias y tensiones comerciales.
En ese escenario, México busca consolidarse como destino estratégico dentro de las cadenas de suministro norteamericanas, mientras Canadá intenta diversificar y blindar sus relaciones económicas.
El ministro canadiense Dominic Leblanc afirmó que “no hay mejor momento que ahora” para fortalecer alianzas, aunque dejó claro que la seguridad es prioritaria para sostener el crecimiento de las inversiones.
El mensaje es directo: sin garantías institucionales, el entusiasmo empresarial puede diluirse rápidamente.
La preocupación no es abstracta. El reciente secuestro de diez mineros mexicanos que trabajaban para una empresa canadiense —con cinco fallecidos confirmados y cinco aún desaparecidos— elevó la alerta sobre riesgos operativos en ciertas regiones. El caso expuso vulnerabilidades que impactan directamente la percepción internacional del entorno de negocios.
La medida apunta a estrechar coordinación con autoridades mexicanas, aunque también refleja que la confianza plena todavía no está garantizada.
El reto para México no es menor: atraer capital en un momento clave de reconfiguración comercial exige algo más que ventajas geográficas o costos competitivos. Implica demostrar que el Estado puede garantizar estabilidad jurídica, seguridad física y cooperación efectiva. Sin eso, cualquier ola de inversión corre el riesgo de quedarse en intención.
Vía: France 24

















