El dispositivo fue arrojado cerca de una manifestación antimusulmana y pudo haber causado víctimas, según las autoridades.
Universidades de Teherán fueron escenario de consignas antigubernamentales y enfrentamientos.
Disturbios exponen tensiones políticas y denuncias de corrupción.
Registros federales apuntan a dos oficiales como autores de los disparos; el caso empuja debates sobre operativos, uso de fuerza e identificación pública.
El presidente pide evitar muertes, pero mantiene la presión contra las ciudades santuario.
Ocho personas permanecen en condición delicada,
El poder judicial ordena juicios rápidos y penas sin clemencia.
Parientes esperan nuevas liberaciones tras excarcelaciones parciales.
La policía da un plazo de tres días para entregarse y el gobierno anuncia medidas para aliviar la crisis de subsistencia.
Washington evalúa escenarios de escalada mientras crecen las tensiones por deportaciones y choques con fuerzas federales.