Mundo
EEUU destruye instalaciones de misiles iraníes en el estrecho de Ormuz y eleva tensión global
La ofensiva militar busca proteger una de las rutas petroleras más importantes del mundo en medio de una creciente crisis en Medio Oriente.

Estados Unidos destruyó instalaciones de misiles iraníes en el estrecho de Ormuz, en una operación militar que marca un nuevo punto de escalada en el conflicto en Medio Oriente. La acción se produce en un contexto de creciente tensión geopolítica que mantiene en alerta a la comunidad internacional.
El ataque estuvo dirigido a estructuras fortificadas donde, según el Comando Central estadounidense, Irán almacenaba misiles antibuque capaces de amenazar el tránsito marítimo. Estas instalaciones eran consideradas estratégicas por su capacidad de afectar la seguridad de rutas comerciales clave.
El estrecho de Ormuz es una vía fundamental para el comercio mundial de petróleo, ya que por este paso circula aproximadamente el 20% del crudo global. Cualquier interrupción en esta zona tiene repercusiones inmediatas en los mercados energéticos y en la economía internacional.
El gobierno estadounidense defendió la ofensiva como una medida preventiva para garantizar la libre navegación y proteger el suministro energético global. La operación también responde al aumento de ataques y amenazas en la región en las últimas semanas.
El presidente Donald Trump reiteró que Estados Unidos está dispuesto a actuar de manera unilateral si es necesario para proteger sus intereses estratégicos. Esta postura refuerza el liderazgo estadounidense en el conflicto, aunque también incrementa el riesgo de una escalada mayor.
La situación en el Golfo Pérsico sigue siendo altamente volátil, con implicaciones directas para la seguridad global, el comercio internacional y la estabilidad de los precios del petróleo.
Vía: Infobae
















